lunes, 29 de noviembre de 2010

Resumen de mi historia

Todo empezó el viernes 12 de noviembre de 2010. Con anteriorirad al primer síntoma, hematoma espontáneo en un dedo de las manos, yo me encontraba mal, cansada y con dolor en las articulaciones... Pero he de decir que tengo una artritis autoinmune que cuadraba con toda esa sintomatólogia. 
Ese fin de semana estaba con sofocos, cansancio, falta de oxigeno, pero feliz por poder estrenar mi lavavajillas nuevo... El problema era que me cansaba de sacar los platos del lavavajillas... Ahí mi marido empezó a sospechar que algo malo estaba ocurrriendo y me quiso llevar a urgencias... A lo que yo me negué ya que tenía hora con mi doctora de cabezera en menos de cinco días. 
El lunes me levanté y me fui a trabajar... llegué muy falta de oxigeno y muy cansada, con mucho calor (los que me conocen saben que incluso en verano uso manga larga). Trabajé y no tuve ganas de ir a la universidad. Me fui para casa con la condición impuesta de mi marido de ir al médico de urgéncias para contarle lo que me pasaba. Estaba tan cansada que accedí.
Pedí hora con el médico de urgéncias y me tocó una mediquita todo ternura, se le notaba, pobre, que acababa de salir de la facultad. Me trató muy bien, pero dijo unas palabras que creo que nunca va a volver a repetir en su vida ;) me dijo que los sofocos y el cansancio y las palpitaciones no eran una urgéncia y que podía esperar a ver a mi doctora el jueves siguientes. Como le rompí un poco las narices y le dije que en casa teníamos antecedentes de hipertiroidismo por estres y yo tenía bocio... Accedió a hacerme una analítica al día siguiente a primera hora para que cuando fuera a ver a mi doctora el jueves ya tuviera los resultados.
Y ahí empezó mi Martes fatídico
Martes 16/11/108.00 h analítica. Me voy a trabajar y sigo encontrandome fatal. Decido volver a casa en lugar de ir a clase. Después de comer recibimos la llamada con la voz alterada de la doctora que me antendió de urgencias el día anterior. Me dice que los análisis han salido mal y que tengo que ir a hablar con ella. (Ella está super nerviosa yo super tranquila). Como tenía miedo de no entender bien las indicaciones que me fuera a dar le dije a mi marido (Luigi) que me acompañara (es ciéntifico y más ordenado mentalmente que yo). Nos presentamos en la consulta. Insisto supertranquilos, en realidad pensabamos que era un problema de tiroides y nada más. Cuando me ve la doctora se pone supernerviosa y me hace pasar para la rabia y el desconcierto de los viejos presentes haciendo cola en la sala de espera.
Entramos, nos dice que nos espera un hematólogo de guardia en el Hospital de Sant Pau en Barcelona, que tengo que ir y pasar la noche en el hospital para que me hagan unas pruebas. Acepto con una pasmosa tranquilidad. Vamos a casa, preparo un pijama, cargadores para los móviles, ropita limpia y nos tomamos el tren hacia Barcelona. Durante el camino abrimos la carta con los resultados de la analítica... cómo no entiendo miré los valores pero no me parecieron tan raros... parecía una anémia. Salvo por una palabra fatídia, desconocida por mi pero no por mi marido BLASTOS.(Del griego blastos, germen). Sufijo que indica una célula joven, que no ha llegado al estado de madurez: mieloblasto, linfoblasto, normoblasto. El vió la luz ahí, yo seguí inocente por unas horas más. 
Llegamos al hospital y después de algunas peripecias logramos encontrar al famoso hematólogo de guardia que me estaba esperando desde por la mañana. 
Final del día. El doctor está en la puerta esperandome, me llama por mi nombre, cosa que tendría que sorprenderme, pero sigo en la inopia. Pregunta directa: ¿qué sabes? respuesta sincera: nada. Entonces me contesta, pasa pal fondo, acomodate y después hablamos. Me acompaña una enfermera con no demasiadas luces que cree que sé todo. Me explica el protocolo de actuación, casi como en prisión... no cepillos de dientes, pijama de hospital, zapatos de goma y chancletas de goma para la ducha, ... yo la miro y no entiendo. Le insisto: he venido para que mañana me hagan unas pruebas y mañana me voy a casa. JAJAJAAJAJAJA. La enfermera me mira con cara de que no entiendo nada. Luigi sigue en silencio (lo sabe casi 100%). Un rato  después nos traen la cena (parece que era verdad que nos esperaban... empiezo a estar un poco mosca...) El doctor, que no es ningún boludo, viene después. Me viene y me da la noticia, así casi sin más. LEUCEMIA. Yo lo miro incrédula, me pregunta, ¿sabes dónde estás? sí, le digo yo, super tranquila, en hematología, y?? Ahí me dice que mi analíticas de sangre han salido mal, que las han visto dos hematólogos y que tengo leucemia. Me dice que me tengo que quedar ingresada por un tiempo indeterminado, que tengo que hacer quimio y me pregunta si tengo hermanos por si hay que hacerme un transplante... Yo, lo miro a los ojos y le dijo, atenti porque creo que es la mejor pregunta que he hecho en mi vida ¿aqui hay wifi?
Más o menos fue el final del día, hasta ese momento me negué a la privación de la libertad... después me entregué. No me quedó más remedio, me había olvidado de todo el paquetito de provisiones. Me pusieron pulserita de ingreso, me puse el pijama, me pusieron una via y un suero... y yo que al día siguiente me iba a casa!!! me sacaron sangre y me confirmaron el diagnóstico. Se presentaron mi padre y mi hermano en el Hospital, se cruzaron con el enfermero y les dió la noticia... Un desastre. 

3 comentarios:

  1. Hola, me llamo Clara y he tenido cáncer (por fin puedo escribirlo en pasado!). Te he conocido a través de Ainara, compañera de penas. La verdad es que leo tu historia y me da mucho que pensar: eres la tercera persona (incluida yo) a la que va al médico por un cáncer y la primera reacción es decirte que no tienes nada, para luego darte el susto de tu vida. A mi también me dijeron que podía estar 100% tranquila, y aquí estoy hoy, 8 quimios, 1 operación y 35 radios después. No he podido evitar reírme con tu súper pregunta... yo hice algo parecido. Después de hablar con ginecólogo, ayudante de ginecólogo, responsable de fertilidad, viene la enfermera gestora de casos de cáncer de mama (por cierto, también en Sant Pau), me la presentan y cuando me está explicando como iba a ir todo, suelto: a ver, un momento, pero tu quién eres?? La pobre se quedó a cuadros!

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  2. Tu sentido del humos es espectacular, ole tu arte, aqui hay wifi?

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  3. El otro día hice una igual... a lo del wifi... no me di cuenta hasta unos segundos después. No era en un hospital. No saludé apenas. Antes de entrar en la que es mi habitación durante unos días en casa de unos familiares. Antes de entrar al baño... cayó la pregunta. ;)
    Recuerdo cuando leí esta entrada por primera vez...

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