Hoy, mientras anotaba eventos a mi calendario, eventos tan chic como hora para una gastroscopia, sentí la necesidad de que me confirmaran que era con sedación.
Creo que ya os lo había comentado, pero mis problemas gástricos vienen de hace rato. Cada uno pira por donde puede y a mi los nervios se me van al estómago. Hace muchos años me hicieron una gastroscopia para ver el porqué de mis problemas estomacales. Fue sin sedación y fue una verdadera mierda. Recuerdo que juré que nunca jamás me volvería a hacer una gastroscopia. JA.
El
destino tiene un humor negro, bien negro. Ahora tengo que hacerme una por año por rutina, gracias a mi
esófago de Barrett. He llamado al hospital. Primero a Jose, el enfermero del hospital de día de onco-hemato, luego al teléfono de cita previa, luego a Jose de nuevo, luego a otro teléfono que tenía... Y al final una amable señora me ha confirmado que hoy en día todas las gastroscopias se hacen con sedación. BIEN. Ayer le comentaba a mi cuñadita, a la que le hicieron una pequeña intervención con sedación, que creo que soy una drogona. Que te metan un tubo por la boca no es nada agradable. Pero si lo hacen mientras estás grogi es mucho mejor.
Como sabéis tengo varias cosas a medio tejer.
La manta está en casa de mi madre. Está casi terminada, le falta tejer el borde y esconder los hilos. Cuando terminé de unir los cuadraditos sentí la necesidad de quitármelo de encima. Como la madre de
Sonieta vive muy lejos (parece que le mola esconder hilos) decidí recurrir a la mía, que me tiene más paciencia que un santo. Aunque creo que me odia un poco...
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| Está sacada con el movis, cuando tenga una foto de cámara os la cuelgo |
Cuando 'terminé' la manta. Sentí la necesidad imperiosa de tejer un tapete. La vieja'l visillo que hay en mi crece cada día más rápido. Miedito me da. Así que me puse con las piñas. Soy monotema. Me gustan las piñas. Y me puse a tejer este tapete. A mi favor digo que siento la necesidad imperiosa de tejerlos, pero de momento no de usarlos. Así que de momento los tejo y ya veré a quién se los encajo...
Lo malo de ser una vieja'l visillo es que mi tia Paqui del pueblo, la que me enseñó a tapetear, me hizo comprender que el hilo tiene que ser fino, bien fino. Del numero 8 por lo menos.
A mi, por aquel entonces me parecía una indecencia el finor del hilo número 5 (de un grosor mayor, para los no iniciados), pero le hice caso (creo que ahí empezó a crecer la vieja'l visillo que hay en mi) y me compré hilo del 8 y una aguja del 10...
Y aquí está el resultado... la fotocopia es más grande que el tapete... Todavía le faltan las piñas grandes, pero no va a ser ni siquiera un buen centro de mesa...
Otra de mis necesidades extrañas son los #CuloVeoCuloQuiero. Con
Sonieta los compartimos en nuestro blog de
Viejas'l Visillo. Sin saberlo ayer nos pusimos las dos a tejer con el mismo hilo el mismo tapete. Esto creo que es telepatía.
Hoy tuiteamos:
Y aquí están los resultados. El suyo es mucho más precioso. Sus corazones lo parecen.
Lo malo de tejer con un hilo tan fino es que parecen posavasos...
Y ahora viene una necesidad muy extraña. Levantarse a las 4 de la mañana para ir a buscar bolets/setas. Esta no es mía. Es de mi hermano. Que en un día de fiesta del trabajo se ha ido a buscar bolets con unos amigos. Parece que se les ha dado bien...